domingo, 11 de enero de 2015

Alimentos no recomendados para embarazadas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cifra en 200 las enfermedades que pueden transmitirse por los alimentos. Determinados grupos poblacionales pueden verse afectados en mayor medida por estas enfermedades, lo que los convierte en los denominados “grupos de riesgo" .
Las mujeres embarazadas están consideradas como un grupo de riesgo debido a la gravedad de las complicaciones que pueden sufrir y a que son más susceptibles a contraer determinadas infecciones, ya que los cambios hormonales durante la gestación parecen alterar diversos mecanismos del sistema inmune.

Entre las enfermedades causadas por patógenos de transmisión alimentaria que suponen un mayor riesgo para las embarazadas se encuentran:
  • La listeriosis, relativamente poco frecuente pero muy grave, ya que provoca alteraciones graves en el feto que pueden terminar en aborto o nacimiento prematuro.
  • La toxoplasmosis, una infección que es mucho más grave en el caso de mujeres embarazadas, dado que Toxoplasma sp. pasa hasta el feto provocándole graves malformaciones, lesiones cerebrales o muerte fetal.
  • La brucelosis, que en el caso de transmitirse al feto durante el último mes del embarazo o en el momento de parto se manifiesta de forma aguda o crónica.
Para evitar la contaminación con estos patógenos se debe aconsejar a las mujeres embarazadas que no consuman:
  • Leche cruda no pasteurizada y quesos elaborados con leche cruda no pasteurizada.
  • Quesos de pasta blanda (Brie, Camembert) y quesos azules. Se pueden consumir quesos semicurados y curados elaborados con leche pasteurizada (mayoritarios en el mercado), siempre que se retire la corteza.
  • Frutas y hortalizas crudas que no se hayan lavado y desinfectado previamente.
  • Brotes crudos (alfalfa, soja...).
  • Zumos sin pasteurizar.
  • Huevos no totalmente “cuajados”.
  • Alimentos que contengan huevo crudo, incluyendo salsas y mayonesas caseras, mousses, merengues y pasteles caseros, tiramisú, helados caseros y ponches de huevo.
  • Carne cruda, carne “al punto” o poco hecha.
  • Carne ahumada o marinada que no vaya a ser cocinada posteriormente.
  • Productos cárnicos crudos curados, tales como embutidos y productos de charcutería (chorizo, salchichón, salami...), jamón curado, etc.
  • Pescado crudo, presente en comidas tipo sushi, sashimi y ceviche.
  • Pescado ahumado refrigerado o marinado que no vaya a ser cocinado posteriormente.
  • Moluscos bivalvos crudos o poco cocinados: ostras, mejillones, etc.



Se aconseja también seguir las siguientes normas básicas de manipulación higiénica de los alimentos:
  • Asegurar la cocción completa de los alimentos: se deben alcanzar 75 ºC en el interior del alimento al menos durante 1 minuto.
  • Los alimentos cocinados deben guardarse en el refrigerador en un compartimento aparte, separados de los quesos y los alimentos crudos. Los alimentos se deben guardar el menor tiempo posible y, en el caso de los productos comerciales, hay que respetar la fecha de caducidad de las etiquetas.
  • Debe asegurarse que el refrigerador mantiene la temperatura correcta (4 ºC o menor).
  • Se deben lavar y desinfectar bien las frutas y hortalizas. La desinfección puede realizarse sumergiendo el producto en agua que contenga lejía apta para desinfección del agua de bebida en la concentración y durante el tiempo que indique el fabricante (consultar la etiqueta). Siempre se debe realizar un último enjuagado con agua potable (del grifo) tras el proceso de desinfección. Este proceso no se realizará en el momento previo a la conservación, sino inmediatamente antes de que se vayan a consumir.
  • Cuando se utilice un horno microondas, los usuarios deben prestar atención a las instrucciones del fabricante para asegurar una temperatura uniforme en los alimentos.
  • Deben descartarse los alimentos sobrantes recalentados.
  • Deben lavarse las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, con frecuencia, antes y después de manipular los alimentos, principalmente si son crudos, después de tocar basuras, animales, estornudar, después de usar el cuarto de baño, etc.
  • Las superficies y los utensilios de cocina utilizados se deben lavar a fondo después de manipular carne, pescados, aves de corral, frutas y vegetales. Es preferible lavar los utensilios en el lavavajillas, ya que además se desinfectan por calor.

Extraído de:
http://aesan.msssi.gob.es/AESAN/docs/docs/publicaciones_estudios/revistas/comite_cientifico_19.pdf

No hay comentarios:

Publicar un comentario